sábado, 29 de diciembre de 2012

2013♫♪.♥♥¸.•°`*.¸.*´´¯)♥•.♫♫♪.♥♥¸.•°`

En la naturaleza siempre hay Ciclos que debemos observar para saber cómo actuar. Hay tiempos de espera, tiempos de siembra y tiempos de cosecha....
Renovamos los Sueños... Las Esperanzas... El Amor.. en Conciencia y Paz...Hay Mucho para celebrar..!!!!
lo andado el nuevo camino el nuevo Año...
Debemos descubrir cómo podemos servir mejor a la comunidad y sin embargo, debemos hacerlo a través de nuestro actuar personal y de nuestra propia responsabilidad.... Somos del todo independientes... pero al mismo tiempo somos completamente parte de la comunidad...... Renovamos los Sueños...
Hay Música en el aire.... Orientar les desea que puedan crecer en Amor y Conciencia junto a quienes aman a lo largo de este Nuevo Año!!!!!!!!!!!Felicidades a Tod@s!!!!!!!♫♪.♥♥¸.•°`*.¸.*´´¯)♥•.♫♫♪.♥♥¸.•°`

sábado, 22 de diciembre de 2012

Para este Tiempo...✽¸¸.•*`*•.¸✤ •❀

Celebremos una nueva Navidad con el compromiso de hacer de este Mundo un lugar mejor para Todos...✽¸¸.•*`*•.¸✤ •❀
En este Nuevo Tiempo Se nos da la oportunidad perfecta para dar Amor a Todos.... ayudar a los que precisan y posibilitar una Transformación ... ✽¸¸.•*`*•.¸✤ •❀
Hoy es el Día para sembrar tu semilla, con ella, abres la Puerta de un nuevo día....Cada Día!!! y eso es Navidad!!! ✽¸¸.•*`*•.¸✤ •❀
Gracias por llenar de Conciencias nuestros Días y por acompañar-Nos Siempre.... a la Familia de Orientar Asociación Civil:" G R A C I A S !!!!!! ✽¸¸.•*`*•.¸✤ •❀
Orientar...expandiendo Conciencias ✽¸¸.•*`*•.¸✤ •❀

jueves, 20 de diciembre de 2012

“Paciente crónico”Salud mental y derechos humanos- Roxana Amendolaro (Pagina 12)★¸•* ★¸•*★¸•...

www.pagina12.com.ar Para la autora de este trabajo, el “paciente crónico” –el de “progresivo deterioro” y “curación improbable”– no existe aisladamente, sino en el marco de “la histórica segregación, invisibilización y negación de la condición de sujeto de derecho de estas personas”. Entonces, si la sociedad produce pacientes crónicos, las preguntas deberías ser: “¿Cómo se producen pacientes crónicos en salud mental? ¿Por qué los producimos?”.
Presentación del Frente de Artistas del Borda. Por Roxana Amendolaro *
El concepto de cronicidad, concebido como un elemento constitutivo de determinados diagnósticos en salud mental como por ejemplo la esquizofrenia, habla de un progresivo deterioro subjetivo de la persona o de la existencia de síntomas residuales que van a condicionar la vida de esa persona. Crónico se contrapone a agudo y se lo suele asociar a la imposibilidad de curación. Pero, ¿cómo podemos pensar la cronicidad en salud mental si tal diagnóstico coexiste con la vulneración sistemática a los derechos fundamentales de las personas de las que se trata y con representaciones sociales estigmatizantes? ¿Podemos analizar la cronicidad sin tomar en consideración las condiciones de vida de la persona? En la Argentina, las personas usuarias de servicios de salud mental han sido históricamente invisibilizadas y marginadas del ejercicio de sus derechos. El modelo de atención en salud mental aún vigente ha llevado a que estas personas hayan sido y sean: obligadas a someterse a procesos de internación sin tomar en cuenta su voluntad; concebidas como objetos de tutela y protección negando su capacidad para tomar decisiones e insertarse en la comunidad; hospitalizadas durante largos períodos en grandes centros de internación donde sufren la ruptura de sus lazos sociales; medicadas innecesariamente o en forma excesiva; socialmente estigmatizadas y por esto restringidas en derechos como trabajar, estudiar, casarse, votar, tener hijos. Este modelo lleva a destinar gran parte de los recursos en salud mental a una hospitalización que excluye a las personas y paradójicamente favorece la discapacidad. Es cierto que, desde el Estado y distintas organizaciones de la sociedad civil, se viene impulsando un proceso de reforma del sistema de salud mental. Pero los cambios requieren modificar un escenario complejo. Se estima que en la Argentina aún existen alrededor de 20.000 personas en centros de internación en salud mental (50 por ciento en el sistema público y 50 por ciento en el privado). En instituciones psiquiátricas argentinas se han podido constatar graves hechos de abuso y negligencia: muertes no investigadas, privación sensorial mediante aislamiento y diversos actos de violencia física y sexual. Se ha hecho evidente además una importante falta de recursos, así como el mal estado de las instituciones y la ausencia de mecanismos de supervisión pública. Más del 80 por ciento de estas personas permanecen internadas durante más de un año, y muchas lo han estado de por vida (Yago Di Nella y colabs.: Epidemiología de la salud mental con enfoque de derechos, 2011, disponible en: http://www.cels.org.ar). El 70 por ciento de estas personas continúan institucionalizadas en hospitales psiquiátricos por haber perdido sus lazos sociales, encontrarse en situación de pobreza, desamparo social y familiar y por la insuficiente existencia de dispositivos comunitarios, de acuerdo con la investigación del CELS y el MDRI que dio lugar al informe Vidas arrasadas: la segregación de las personas en los asilos psiquiátricos argentinos (Buenos Aires, Siglo XXI, 2008,disponible en: http://www.cels.org.ar). La situación de deterioro subjetivo que podía observarse en las personas internadas, poco o nada tenía que ver con los diagnósticos psicopatológicos que se enseñaban en la facultad: fundamentalmente tenían que ver con el abandono, la pobreza y el olvido en el que estas personas se encontraban. En 2007, el tiempo promedio de internación en la ciudad de Buenos Aires era de diez años. No obstante, frente a la pregunta sobre cuál consideraban que era el tiempo promedio de internación para brindar la asistencia necesaria a una persona en el momento agudo de una crisis por motivos de salud mental, los trabajadores del Programa de Rehabilitación y Externación Asistida (PREA) respondieron: “15 días”. En efecto, pasado el momento agudo, con los dispositivos comunitarios y apoyos necesarios, esa persona puede seguir llevando adelante su vida como todas las demás. El PREA –dependiente del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires– funciona en apoyo de mujeres que estuvieron internadas en el Hospital Estévez, ayudándolas a aprender o reaprender habilidades esenciales para la vida, a fin de que se integren en un ambiente colectivo de casas en la comunidad. En palabras de una de las participantes del PREA: “He estado hospitalizada aquí por tres años. Ahora estoy en el programa PREA; hay sólo seis de nosotras en el programa del hospital. He estado en el PREA desde el 1º de enero de 2003. Pasan un año, más o menos, enseñándote a manejar dinero, a hacerle frente a la vida afuera. Voy a irme a vivir con otras tres mujeres. No sabemos aún cuándo nos mudamos”. Lucidez La sanción de la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, en diciembre de 2010, marcó un hito en el camino de desandar el paradigma, todavía hegemónico en Argentina, de que las personas usuarias de los servicios de salud mental son objetos de tutela y protección y deben ser sustituidos en la toma de sus decisiones. Asimismo, reconoce el derecho de todas las personas a acceder a la atención integral en salud mental de acuerdo con sus necesidades, en un marco de igualdad y no discriminación. Este cambio de paradigma, de objeto de tutela a sujeto de derecho, es consecuente con la ampliación de derechos civiles para numerosos sujetos sociales, entre los que podemos mencionar a los niños, niñas y adolescentes, las mujeres, las personas que integran colectivos por la diversidad sexual, las personas migrantes, los adultos mayores. El reconocimiento de la condición de sujetos de derecho para estos grupos sociales tiene respaldo en la normativa internacional de derechos humanos, que, desde la reforma constitucional de 1994, tiene jerarquía constitucional en la Argentina. En los últimos años también hubo avances fundamentales en la ampliación de derechos para las personas con discapacidad. La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad –llevada a la condición de ley nacional en 2008– establece que en lugar de privar a la persona usuaria de los servicios de salud mental de su capacidad legal e instalar un tutor o curador para que cuide sus intereses, deben crearse condiciones que ayuden a la persona a obrar con impulsos propios: generar políticas públicas y normativas que promuevan la dignidad inherente a la toma de las propias decisiones, con los riesgos que ello pueda involucrar, y la posibilidad de andar por el mundo, con todos sus peligros y posibilidades. El artículo 16 de la Ley Nacional de Salud Mental establece que toda disposición de internación debe contar, dentro de las primeras 48 horas, con el requisito del “consentimiento informado de la persona o del representante legal cuando corresponda”. En el mismo texto se aclara que “sólo se considera válido el consentimiento cuando se presta en estado de lucidez y con comprensión de la situación”. Ahora bien, retomemos la pregunta inicial sobre el concepto de “cronicidad” en salud mental desde la perspectiva de derechos humanos, que propone incorporar una mirada centrada en los procesos psicosociales que atraviesan todo diagnóstico en salud mental. Agreguémosle el paradigma que propone la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que enfatiza la necesidad de crear condiciones que ayuden a la persona a obrar con impulsos propios, ¿no convendría conceptualizar la llamada “lucidez para la toma de decisiones” que pide el artículo 16 como el resultado de un proceso, y no sólo como un estado de orientación temporal y espacial? Un proceso anclado en el acceso efectivo al ejercicio de los derechos fundamentales y en el acceso a la información necesaria y accesible para tomar reales decisiones informadas. Entonces, podemos hablar de la construcción de lucidez para la toma de decisiones conforme a debido proceso. El debido proceso es un principio por el cual el gobierno debe respetar todos los derechos legales que posee una persona; es un principio jurídico procesal por el cual toda persona tiene derecho a ciertas garantías mínimas, tendientes a asegurar un resultado justo y equitativo, a permitirle oportunidad de ser oído y a hacer valer sus pretensiones legítimas frente al juez. El debido proceso establece que el gobierno está su-bordinado a las leyes que protegen a las personas del Estado. Cuando el gobierno daña a una persona sin seguir exactamente el curso de la ley, incurre en una violación del debido proceso, lo cual incumple el mandato de la ley. Producimos crónicos De acuerdo con información suministrada por la Dirección Nacional de Salud Mental y Adicciones, “los recursos para afrontar la situación epidemiológica actual son insuficientes, no están distribuidos apropiadamente y en algunas provincias subsiste un modelo de servicios centrado en el hospital psiquiátrico tradicional como respuesta casi exclusiva” (Yago Di Nella y colabs., ob. cit., 2011). Para mayo de 2011, sólo 9 de 23 provincias no utilizaban instituciones monovalentes (hospitales destinados a una única especialidad, en este caso salud mental) de estructura manicomial. Sigue siendo fundamental profundizar el proceso de disminución de camas de internación en hospitales monovalentes y su reemplazo por dispositivos comunitarios y camas en hospitales polivalentes. El estigma social que pesa sobre la locura es una construcción colectiva, que no debiera definir lo que una persona es, tratándose de un acontecimiento transitorio que afecta parcialmente su vida. Con los apoyos necesarios esa misma persona puede seguir llevando adelante su vida, puede trabajar, casarse, votar, tener hijos o lo que ella decida que es lo mejor para sí. Entonces, ¿existe la cronicidad en salud mental? No es posible responder a esta pregunta sin atender a la histórica segregación, invisibilización y negación de la condición de sujeto de derecho de este grupo. Reformulo la pregunta, en su dimensión ético-política: ¿cómo se produce la cronicidad en salud mental? ¿Por qué producimos cronicidad en salud mental? * Psicóloga. Integrante de la delegación Inadi Río Negro y ex coordinadora del Equipo de Salud Mental del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Textos extractados del trabajo “¿Existe la cronicidad en salud mental? Revisión desde la perspectiva de derechos humanos”, presentado en el Simposio Nacional “Del padecimiento a la agencia social en salud colectiva. Personas que viven con enfermedades crónicas y vida cotidiana”, octubre de 2012. © 2000-2012 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados No hay Salud sin Salud Mental. Por un irresctricto acceso a la Salud Mental para toda la población, con enfoque de derechos. Por la ATENCIÓN SANITARIA en el Sistema de Salud Pública de las personas con uso abusivo de sustancias. Salud Mental y Adicciones: promoción de derechos, atención sanitaria, integración vincular e inclusión sociocomunitaria.★¸•* ★¸•*★¸•..Orientar, expandiendo Conciencias ★¸•* ★¸•*★¸•..

viernes, 14 de diciembre de 2012

Las terapias Holisticas *•.¸¸.•*´¨`*•.¸

son todas aquellas terapias alternativas en las que se busca estimular el poder de sanación natural del organismo. En la terapia holística se considera al ser humano como una unidad del cuerpo, mente y espíritu, a diferencia de la medicina tradicional que se ocupa únicamente de la parte física....
Dentro de las terapias holísticas tenemos a la Homeopatía, Acupuntura, fitoterapia, medicina floral, hidroterapia y aromaterapia, entre muchas otras. Cada una tiene sus características y procedimientos específicos y son utilizadas como medicina complementaria o para el tratamiento de muchos problemas de salud. El reiki, la cromoterapia, reflexología, masajes terapéuticos, yoga se encuadran también dentro de las terapias holísticas ya que trabajan sobre la energía vital logrando la sanación mediante la búsqueda del equilibrio entre la mente, cuerpo y espíritu.... La palabra holística proviene del griego “holos”, que significa todo. Esto nos indica que las terapias holísticas incluyen a todas las terapias alternativas en las que se logra un efecto terapéutico provocando una reacción en el organismo para sanar de manera natural.
En las terapias holísticas el terapeuta trabaja para descubrir y solucionar los problemas y conflictos del paciente llevándolo a un estado de armonía, equilibrio y salud. Se tiene en cuenta el entorno del paciente, sus costumbres y estilo de vida.
El diagnóstico holístico es importante para lograr la salud, ya que contempla al ser humano en su totalidad y se ocupa de evaluar los problemas de conexión energética entre cuerpo-mente-espíritu. Se le da importancia a las causas que provocaron la enfermedad y no a los síntomas. En muchos casos, la enfermedad o trastorno de salud se debe a factores emocionales y mentales más que físicos. La terapia holística se emplea mayormente como terapia complementaria alternativa que puede ser de gran ayuda para muchas situaciones sanitarias, y es importante decir que no reemplaza a ningún tratamiento médico.(Otramedicina)Orientar, expandiendo Conciencias *•.¸¸.•*´¨`*•.¸

jueves, 13 de diciembre de 2012

Mendhi(el arte de la pintura en tus manos y pies)✽¸¸.•*`*•.¸✤ •❀

El Mehndi o Mehendi básicamente es la aplicación del extracto de la planta de Henna (Lawsonia inermis) como tatuaje temporal para decorar la piel en la India, así como en varios países Asiáticos....
Las Novias en la India llegan a la ceremonia con dibujos en manos y pies....
Mendhi es una forma de decoración de piel, temporal usada en países como la India, Pakistán, Nepal, Bangladesh y las Maldivas. El termino menhdi deriva de la palabra mendhika, que se traduce como un ritual religioso o costumbres védicas, se describen como una representación simbólica de lo exterior y lo interior del sol.
El arte decorativo refleja diseños tradicionales de la India, que reflejan al sol en la palma de la mano y está destinada para ser dibujada en las manos y en los pies. Se utiliza para ocasiones especiales como bodas musulmanas, sin embargo en occidente hace algunos años ha cobrado importancia y también se está utilizando en ceremonias.
Orientar, expandiendo Conciencias✽¸¸.•*`*•.¸✤ •❀

Lecturas de Verano:"Se mueve"★¸•* ★¸•*★¸•...

Dos monjes tenían una discusión a la orilla del río. El maestro, que en ese momento pasaba, se acercó a ellos y les preguntó sobre que se trataba su debate. "Estábamos mirado aquél árbol, y dije que las hojas se movían, pero mi compañero dice que es el viento el que se mueve", dijo uno de los monjes.....
El maestro miró al árbol, luego a sus discípulos y les dijo, "es su Mente la que se Mueve".★¸•* ★¸•*★¸•..Orientar, expandiendo Conciencias★¸•* ★¸•*★¸•..★¸•* ★¸•*★¸•..

martes, 11 de diciembre de 2012

Termina el encuentro más importante sobre Políticas de Drogas en América Latina: “En políticas de drogas, ya no alcanza con hablar de Derechos Humanos, hace falta pasar a la Acción”

(Bogotá, 6/12/12 19 hs) Con esa síntesis finalizó la IV Conferencia Latinoamericana Sobre Política de Drogas que reunió más de cuarenta expertos, especialistas, funcionarios, cocaleros, cultivadores y usuarios de drogas de distintas partes del mundo quienes, abordando la temática desde diversos ejes, confluyeron en la relevancia de los cambios concretos en el marco de las políticas de drogas, dando vuelo a las nuevas estrategias que surgen en la región que promueven un abordaje más humano en materia de drogas y el trabajo desde la reducción de daños.
Coincidentemente con el debate promovido por la conferencia, el mandatario colombiano se unió a su par guatemalteco Otto Pérez Molina y a ex presidentes, como a destacadas personalidades de la ciencia, el arte y la cultura para reiterar a través de una carta la advertencia sobre el fracaso de la estrategia conocida como “guerra contra las drogas”, que pone énfasis en la represión y la prohibición. La conferencia, que tuvo como escenario la ciudad de Bogotá, reunió más de 600 personas en la Alcaldía de la ciudad el 5 y 6 de diciembre. La IV Conferencia sobre Políticas de Drogas está patrocinada por la Alcaldía Mayor de Bogotá, el Ministerio de Salud y Protección Social de la Republica de Colombia, el Ministerio de Justicia y del Derecho de la República de Colombia, Consorcio Internacional sobre Política de Drogas (IDPC) y la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODC) En la primera jornada, el alcalde mayor de la capital colombiana Gustavo Petro subrayaba: “Hay una correlación entre la violencia y un estilo de políticas de drogas. La prohibición de las drogas ha construido unas rutas del comercio ilícito que solo se pueden edificar a partir del exterminio de seres humanos. El correlato de la prohibición de drogas es la masacre”. En la apertura también expusieron Bo Mathiesen, titular de la Oficina de Naciones Unidas para las Drogas y el Delito en Colombia (UNODC / ONUDD), Farid Samir Benavides Vanegas, Viceministro de Política Criminal y Justicia Restaurativa del Ministerio de Justicia y del Derecho de Colombia, Coletta Youngers, representante del Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas (IDPC), el director de la Corporación Acción Técnica Social (ATS), Julián Quintero, organizadora local del encuentro y Graciela Touzé, presidenta de Intercambios, organizadora regional de la Conferencia. Al explicar los motivos de la realización de la IV Conferencia, Touzé afirmó: “Queremos promover un debate y hacer uso del derecho democrático a disentir con los discursos y las prácticas dominantes en el campo de las drogas. Y queremos hacer uso de ese derecho con la intención de transformar una realidad que nos incomoda y nos duele”. Pr su parte, Julián Quintero, director de la Corporación Acción Técnica Social (ATS) de Colombia, organización anfitriona del encuentro, destacó: “No estamos aquí para discutir el fracaso de la guerra contra las drogas que ya todos conocemos, sino para concentrarnos en cómo y de qué manera cambiamos este paradigma”. Desarrollo socioeconómico ¿Qué relación tiene el fenómeno de las drogas y los procesos de desarrollo en la región? ¿Qué políticas se han elaborado para abordar la problemática? ¿Cómo valoran los efectos los distintos actores involucrados? Fueron algunas de las preguntas con que el investigador del Programa Drogas y Democracia del Trasnational Institute (TNI), de los Países Bajos, Tom Blickman, comenzó el panel Drogas y desarrollo socio-económico. En esa línea, Javier Gonzales Skaric, secretario técnico del Observatorio de Cultivos declarados Ilícitos (OCI) de Bolivia, remarcó la importancia de “generar procesos de inclusión de las organizaciones y movimientos sociales de campesinos e indígenas, como verdaderos interlocutores con sus gobiernos locales, nacionales y con organismos internacionales”. Por su parte, Guillermo García Miranda, Jefe del Programa de Desarrollo Alternativo en la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODC/ONUDD) en Colombia, sostuvo que “el mecanismo más eficaz, eficiente y sostenible de erradicación es el desarrollo”. En ese eje, Fabiola Piñacue Achicué, fundadora y representante legal de Coca Nasa e integrante del Consejo Andino de Productores de hoja de coca de Colombia señaló como a través de Coca Nasa “buscamos generar una alternativa poder llegar con nuestros productos a cada uno de los colombianos. La resistencia de seguir dignificando la hoja de coca es tarea nuestra. La hoja de coca hace parte de nuestra geografía. Lo que hace el Plan Colombia es satanizar a la coca”. También fue eje de debate la salud en relación a las drogas. En ese sentido, Juan Carlos Celis, director general de la Fundación Procrear de Colombia señaló que “es imposible pensar un mundo sin drogas. Por esa razón, los tratamientos no pueden tener como punto de partida la abstinencia del usuario. El Estado debe proveer de los medios para que el consumo sea lo menos perjudicial posible”. Según explicó, lo que debe hacerse es “pasar de una postura basada en una política de ‘rehabilitación del adicto´ a otra que impulse la participación activa de la comunidad, organizaciones y ciudadanos para modificar la relación de los usuarios con las drogas”. Por su parte, Hugo Cohen, asesor subregional en Salud Mental para Sudamérica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) destacó el déficit en cuanto a atención sanitaria: “No hay una capacitación adecuada para los profesionales de la salud ante una problemática de consumo de drogas. Una persona accede al derecho sólo cuando tiene la posibilidad de elegir: si las únicas opciones son el hospital psiquiátrico o la calle, no puede ejercer su derecho. El desafío es generar nuevas ofertas en cuanto a dispositivos de atención para que las personas puedan elegir”. También tuvieron su espacio de análisis el funcionamiento de las Salas de Consumo de Drogas que se implementaron en las últimas dos décadas en diversos países como Alemania, Australia, Canadá, España, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos y Suiza. Las salas “son aceptadas por sus grupos objetivo (las poblaciones vulnerables), comunidades y otros actores clave, ayudan a mejorar el nivel de salud de las personas que consumen drogas, reducen las conductas de alto riesgo, pueden disminuir el número de muertes causadas por sobredosis y tener una repercusión sobre los índices de infección por VIH y hepatitis C, aunque se requiere de mayores evidencias para demostrar este efecto”, indicó Marie Nougier, responsable de Investigación y Publicaciones del Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas (IDPC). A su turno, Aldemar Parra Espitia, Coordinador del área de reducción del consumo de sustancias psicoactivas del Ministerio de Salud y Protección Social de la República de Colombia, se refirió a la situación actual en su país: “si bien siempre se habla de Colombia como productor, se trata también de un país consumidor. Ser vistos como un país cuya única relación con las drogas es la producción ha producido un estigma que impide ver que aquí también se consume”. Derechos humanos Durante la mesa redonda sobre Drogas y Derechos Humanos fueron categóricos. “Menos palabras y más acciones, que incluyan y respeten los derechos humanos, pero no como una retórica interesante sino como aplicación efectiva”, reclamó Pablo Abarca, Consultor del Área de Género, Derechos, Diversidad cultural y Bioética de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS). “El derecho a la salud existe y está establecido, pero ¿cómo lo hacemos operativo? ¿De qué sirve decir que los usuarios con consumo problemático tengan derecho a ser bien recibidos y atendidos, si no tenemos forma de operativizarlo, si no hay lugares donde esa atención se pueda llevar a cabo?”, planteó. Abarca explicó que, cuando los objetivos de los organismos de fiscalización de drogas entran en conflicto con los derechos humanos, son estos últimos los que deben primar. “Pero eso es algo que está escrito en un papel y no se aplica”, expresó. También en esa mesa redonda estuvo Wagner Coutinho Alves, miembro de la Red Latinoamericana de personas que usan drogas (LANPUD) y secretario de la Asociación de Estudios Sociales de la utilización de sustancias Psicoactivas (ABESUP) de Brasil. “Necesitamos tener participación efectiva en la elaboración de políticas dirigidas a personas que usan drogas. Cuando se tome conciencia de lo que las drogas significan para las personas, las políticas podrán ser adaptadas para respetar nuestra dignidad”, aseguró. Por su parte, otro de los participantes de esta mesa redonda, Daniel Wolfe, director del Programa Internacional de Reducción de Daños de la Fundación Open Society (IHRD/OSF), cuestionó “el mito conveniente que muchos nos decimos a nosotros mismos: que es suficiente tratar a las drogas como un problema de salud pública y no como un problema de criminalidad. Nos lo repetimos como si eso bastara. Decimos que las personas necesitan tratamiento, pero evitamos la pregunta de qué significa tratamiento”. Wolfe recordó que esto significa no sólo accesibilidad o disponibilidad, sino también no ser torturado, no ser humillado, tener derecho a la privacidad y la confidencialidad, derecho a la vida. “Muchas personas mueren en centros que operan bajo la bandera de tratamiento, de compasión, de un mejor enfoque hacia las políticas de drogas”, advirtió Oscar Parés Franquero, colaborador de la Subdirección General de Drogodependencias de la Agència de Salut Pública de la Generalitat de Catalunya, España propuso recuperar el paradigma de la vulnerabilidad, “que nos permite no ver como inevitables los daños del consumo. Al unir la vulnerabilidad con los derechos humanos hacemos que no sean sólo unos profesionales que trabajan con ciertos grupos sino toda la sociedad la que se involucre”. Durante la segunda jornada de la Conferencia, entre las primeras ponencias estuvo Guillermo Alfonso Jaramillo Martinez, Secretario de Salud de la Alcaldía Mayor de Bogotá, quien aseguró que “Debemos implementar políticas de drogas integrales que incluyan reducción de daños. Sin reducción de daños, ninguna política de drogas es integral”. Según remarcó, “el Estado tiene como mandato ético la garantía de la dignidad humana, y la restitución a los ciudadanos de derechos vulnerados y vulnerables. No debemos ocultar los problemas, si no hacerlos visibles y actuar. Nuestro presidente ha entendido que hay que hacerse cargo del problema. La solución es la legalización. Hay que salir de las políticas que impulsa Estados Unidos, basadas en la represión, que nos ha costado muchas muertes”. A su turno, Lumena Almeida Castro Furtado, Secretaria Adjunta de Salud y coordinadora de la Política de Atención en la Red Alcohol y Drogas del Municipio de Sao Bernardo do Campo, Brasil, destacó que “hay que reconocer el territorio en el que los servicios están insertos. Caminar las calles, conocer los liderazgos locales y establecer vínculos con las organizaciones sociales. Para nosotros es muy importante la asociación con los movimientos sociales. Todo eso nos ayuda a sacar a la gente de la situación de vulnerabilidad”. También participó de este panel Iván Fornís Espinosa, Técnico Superior en la gestión del Servicio de análisis de drogas de Energy Control, España, y Liz Evans, Directora ejecutiva y fundadora de PHS Community Services Society – Insite, Vancouver, Canadá. “Insite es el único lugar de inyección en América del Norte-- señaló, y se mostró satisfecha porque, después de muchos obstáculos que debieron superar para ponerlo en marcha-- “la gente de nuestra comunidad tiene un promedio de vida más alto que hace 10 años”. Luego de una primera etapa donde generó mucha resistencia en la mayoría de la población, “la gente cambió de parecer y empezó a verlo como un servicio comunitario. Finalmente, fue apoyado por los tres niveles de gobierno y por la policía local”. También se debatió sobre los marcos legales y regulatorios al problema de las drogas. En ese sentido, Pedro Vieira Abramovay, profesor de Derecho de la Fundación Getúlio Vargas de Rio de Janeiro y director de Campaña de Avaaz, señaló que en 2006 en Brasil se modificó la ley con fines de “quitar la pena de prisión para los tenedores de drogas ilícitas. Algo que fue bien recibido por la población. Sin embargo, no tuvo los efectos esperados. Porque los detenidos por esa razón aumentaron”. “¿Qué fue lo que sucedió?”, preguntó el panelista. “Es que la ley brasilera tiene una gran deficiencia, que no es clara en establecer la diferencia entre la definición del tipo penal de tenencia con el tipo penal de tráfico”, respondió. Y aseguró que “muchas personas consumidoras van a la cárcel como traficantes. Hoy el 60 por ciento de las personas que quedan presas por tráfico no tienen antecedentes legales”. Otro de los panelistas, John Walsh, el coordinador Principal para el Programa de los Andes y de Políticas de Drogas de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), de Estados Unidos, relató como recientemente “los ciudadanos de Washington y Colorado votaron por la regulación y legalización, y contaron con el apoyo de ambos partidos. No fue un voto de los fanáticos de la marihuana”. En ese sentido, “lo que es claro es que en EEUU las actitudes están cambiando. Y el apoyo de los jóvenes es más amplio que en sectores de más edad”. Por su parte, Julieta Lemaitre Ripoll, profesora Asociada de la Facultad de Derecho de la Universidad de Los Andes, de Colombia, afirmó que si bien en la actualidad en su país no existe la penalización por la tenencia para consumo personal, “el criterio de la policía para la detención sigue siendo la intención, es según la cara, o lo mandan al psiquiatra para determinar si es adicto o no”. “Cuando encuentran a estos jóvenes en la calle, la policía los detiene y según la cara, les quita o no la droga y se los llevan a una detención transitoria. No se llevan a gente que ellos estiman que son de estratos altos”, aseguró. Para Lemaitre Ripoll, “el correlato político y la práctica es distinta, mientras se tiene cierto tinte libertario en la política en la práctica todavía falta mucho por hacer”. Por otra parte, Oscar Gómez da Trindade, viceministro de Educación y Cultura y miembro permanente de la Junta Nacional de Drogas de la República Oriental del Uruguay, describió que en Uruguay trabajan “intensamente en la reducción de daños, en la educación, en la construcción de redes sociales y en la búsqueda del diálogo con la sociedad civil y con las organizaciones de usuarios de drogas”. El funcionario declaró que “lo que está pasando en Uruguay en materia de políticas de drogas tiene un altísimo componente de democracia. Porque entendemos que es una responsabilidad del Ejecutivo, la regulación de la producción de cannabis”. Violencia y seguridad Edgar Gutiérrez Girón, Embajador guatemalteco en Misión Especial para la reforma de la política de drogas, subrayó como el narcotráfico y las políticas ineficientes son una amenaza para la viabilidad de la democratización y para el desarrollo de Guatemala porque son una “notable fuente de violencia y sacrificio de vidas humanas”, ya que se “se ha triplicado el número de asesinatos en Guatemala en la última década”. El otro motivo tiene que ver con que “impide un clima de normalidad para reconstruir las instituciones del Estado de Derecho”. Por su parte, el titular del Proyecto MC2 “Menos Crimen, Menos Castigo” iniciativa conjunta en materia de seguridad pública del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Alejandro Hope, indicó que “hay que repensar la situación de fondo, la erradicación no sirve”. También recalcó que “Las políticas de interdicción han ido arrojando el fenómeno hacia zonas vulnerables”. En esa línea también la periodista Socorro Ramirez indicó que “No solo la política prohibicionista está causando más daños que la misma problemática, sino que ha habido un doble estándar en la aplicación de la política de drogas que ha hecho que los daños y esas consecuencias catastróficas hayan caído sobre los sectores más vulnerables”. Inclusión Social Tránsito Ruano, directora de PASSOS, Centro de Capacitación y Educación, de El Salvador resaltó: “humanizar la política de drogas es humanizar la vida de las personas que usan drogas, es incluirlas”. En esa línea, Cesare Cattini, Director de la Fundación Social y Formativa “Arca de Noé”, de Colombia, recalcó que “para nosotros la persona debe estar en el centro de cada intervención. Lo esencial es preguntarnos qué es lo mejor para los sujetos principales de nuestra intervención. No juzgarlos y promover la autonomía”. Susana Fergusson, asesora en temas de organización de dispositivos comunitarios en el Ministerio de Salud y Protección Social, Colombia, también fue en la misma línea. “Nuestras prácticas tienen que apuntar a reducir la inequidad y que haya sostenibilidad de los procesos”. Seminario y Premio En el marco de la Conferencia también se efectuó el II Seminario para periodistas sobre Políticas de Drogas que convocó a 25 periodistas de once países de la región y que se efectuó el día previo a la Conferencia. También en la primera jornada se hizo entrega de los tres mejores trabajos periodísticos en el marco del Premio Latinoamericano de periodismo Sobre Drogas. El jurado del Premio estuvo conformado por Andrea Domínguez, de la alternativa Viva Río de Brasil, Carlos Eduardo Huertas, editor de la Revista Semana de Colombia y Guillermo Osorno, director de Gatopardo, de México. El primer premio fue para Virginia Messi del diario Clarín de Argentina, el segundo para Humberto Padgett de León, de la Revista Emeequis de México y el tercer premio fue para Hudson Correa y Leonardo Souza, de la Revista Época Editora Globo de Brasil Eventos satélites Al mismo tiempo que se efectuaban los diversos paneles, también la conferencia fue lugar de encuentro de otros actores. Uno de esos momentos fue la reunión de jóvenes activistas de América Latina que trabajan en la reforma de la política de drogas con el propósito de intercambiar experiencias en la materia. “Los jóvenes latinoamericanos, reunidos en esta conferencia, queremos cambiar el paradigma actual de las políticas prohibicionistas de drogas que alrededor del mundo existen. Ya que somos los principales perjudicados viviendo violencias y exclusiones. Entendemos que somos los principales agentes de las transformaciones sociales, y buscamos la garantía de la participación en esta transformación de las políticas públicas sobre drogas, por parte de los gobiernos nacionales y de las organizaciones regionales”, se expidieron a través de un comunicado También fue el caso de quienes se congregaron para hablar de los cultivos declarados no lícitos. Representantes de organizaciones sociales de diversas regiones de Colombia, representantes de ONG internacionales, expertos e investigadores evidenciaron su preocupación por “el duro contraste entre el agravamiento de las situaciones socioeconómicas, de la paz y la seguridad, en el equilibrio ambiental, que presentan los territorios, catalogados de manera criminalizante como “cocaleros””. En ese sentido, convocaron a la realización de un Encuentro Nacional de Productores de Cultivos Declarados Ilícitos en Colombia en el primer semestre de 2013 como parte de los esfuerzos para generar espacios propios de participación de las comunidades organizadas . Por su parte, la Red Latinoamericana de Personas que Usan Drogas (LANPUD) también se hizo presente subrayando como estos espacios, como la Conferencia, “necesitan cada vez más del protagonismo de los usuarios de drogas, identificados como tales, para que el principal problema de las drogas en la región – la marginalización y la desigualdad de derechos entre personas y pueblos – se pueda poner en foco”. También la Coalición Latinoamericana de Activistas Cannabicos participó recalcando: “Nuestras demandas básicas son el autocultivo y los Clubes Sociales de Cannabis. Apoyamos las medidas que separen a la cannabis de los mercados ilegales y recomendamos su regulación a través de mecanismos sin fines de lucro", argumentaron. CONCLUSIÓN En esta conferencia quedaron claras algunas de las líneas de la política de drogas que se necesitan: “Una política que proteja y estimule el desarrollo económico de los campesinos y agricultores en lugar de perseguirlos y encarcelarlos, que priorice su acceso a la propiedad de las tierras, promueva su prosperidad económica y respete el uso tradicional de la hoja de coca”, señaló Pablo Cymerman, coordinador del Comité Organizador de la IV Conferencia desde la Asociación Civil Intercambios. En materia de atención al consumo, se planteó que los tratamientos no pueden tener la abstinencia como punto de partida, y una política de drogas sin reducción de daños no es integral. Las experiencias ya existen. En esta conferencia se plantearon alternativas con la participación de las y los usuarios de drogas en la definición de políticas públicas, acciones de promoción social, participación comunitaria y salas de consumo regulado, entre otras. Hasta ahora, todos los discursos llaman al respeto de los derechos de los usuarios. Hacen falta menos palabras y más acciones en este terreno: las personas que usan drogas ilícitas enfrentan a menudo situaciones de discriminación, rechazo y violencia, prisión, torturas o tratamientos compulsivos y violentos que en lugar de promover la salud y la calidad de vida incrementan su sufrimiento. En este sentido, Cymerman subrayó: “En políticas de drogas ya no alcanza con hablar de los derechos humanos, hace falta pasar a la acción. Esperemos haber pasado de la retórica del cambio de paradigma al tránsito hacia acciones concretas que construyan el nuevo paradigma que estamos reclamando. Ese es nuestro sueño, avancemos para hacerlo realidad”.Agradecemos a Intercambios Asociación Civil, por hacernos llegar el presente documento++++Orientar, expandiendo Conciencias