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sábado, 9 de junio de 2012

La memoria es una función cognitiva que le permite al cerebro recordar lo que quiere y le interesa...

"Funes no solo recordaba cada hoja de cada árbol de cada monte, sino cada una de las veces que la había percibido o imaginado... Pensó que en la hora de la muerte no habría acabado aún de clasificar todos los recuerdos de la niñez". •.¸¸.•*•.♫♪.♥♥¸.•°`*.¸.* Este texto, de Jorge Luis Borges, describe a Funes, el Memorioso, cuya memoria era tan brillante que su vida era un tormento. Murió a los 19 años. Al parecer, a esa gran capacidad le faltaban dos elementos esenciales: poder seleccionar y ser capaz de olvidar, que son dos lados inseparables de la misma moneda llamada memoria.La memoria es la función del cerebro que registra, almacena y, en un momento dado, reproduce información cuando se necesita. Ella hace posible la percepción de todas las cosas con las que se relaciona un individuo, de las más simples a las más complejas. Sin ella no sería posible reconocer, saber o aprender nada. En últimas, esta función cognitiva conecta a los individuos con el mundo; por eso, perderla, así sea parcialmente, desorienta y hasta angustia. Carlos Alberto Cano Gutiérrez, director de Intellectus del Hospital San Ignacio de la Universidad Javeriana, explica que la memoria es la gran protagonista de las funciones cognitivas y por ello se le da gran relevancia en el estudio de las funciones cerebrales superiores. Parte de la evidencia aportada por investigadores hasta ahora había sugerido que la posibilidad de sufrir un deterioro de dichas funciones aumentaría a partir de la sexta década de la vida. Hace unas semanas, sin embargo, científicos del University College de Londres sugirieron, en un estudio publicado en British Medical Journal, que capacidades del cerebro como la memoria, el razonamiento y la comprensión en realidad pueden empezar a erosionarse mucho antes: a partir de los 45 años. La noticia causó inquietud, especialmente entre aquellas personas que con frecuencia se ven asaltadas por la dificultad de recordar datos, nombres o detalles. En este momento no pocos se preguntan: ¿es este un síntoma de deterioro mental? Si impacta, se queda•.¸¸.•*•.♫♪.♥♥¸.•°`*.¸.* Para entenderlo conviene saber cómo se forma la memoria en el cerebro. Lo primero que cabe decir es que toda la información del mundo exterior llega al cerebro a través de la vista, del oído, del olfato, del gusto y de los sensores de contacto. Esta información llega a unas zonas sensoriales situadas en toda la extensión de la corteza cerebral. Inmediatamente, algunos de estos datos se ubican en una especie de almacén, llamado memoria de corto plazo; solo una parte de esta información fluye a otro depósito donde se configura la memoria de largo plazo. Ninguno de estos depósitos tiene un lugar específico en el cerebro, sino que están distribuidos en diferentes áreas de la corteza sensitiva. El truco está en que la información regrese al sitio donde se originó, dando la sensación de que vuelven a estimular el cerebro. Eso se llama recordar. Hay que tener en cuenta que solo los datos que impactan la atención de la persona entran a la bodega del corto plazo, por ejemplo el número de teléfono de alguien que nos interesa. En esta bodega, vale decirlo, no duran más de medio minuto, pues su capacidad es muy limitada; por esa razón un dato es rápidamente remplazado por otro y fluye a través del sistema nervioso, sin dejar huella. Pero aquella información que en verdad puede ayudar o servir en el futuro, como la ruta para volver a la casa, la voz de una persona conocida, los nombres de los familiares o cómo suenan y cómo se articulan las letras de un abecedario, entran a la bodega del largo plazo. Esta llega allí porque está relacionada con estímulos que generan cambios neuronales permanentes, lo cual ocurre a través de tres procesos: codificación, almacenamiento y recuperación. El primero consiste en identificar las nuevas piezas para establecer un significado, lo cual se relaciona con alguna experiencia o con otro episodio que la persona ya tiene. Por ejemplo, el concepto "manzana" necesita soportes ya establecidos, como forma redonda, color, sabor, textura y hasta el sonido de un mordisco. De eso se trata la codificación. El concepto se une luego a otra información relacionada. Por ejemplo: la manzana hace parte de un grupo, el de las frutas, y entre ellas es más grande que una uva y más dura que un banano. Estos datos se juntan y allí permanecen. Este proceso se llama almacenamiento. Para evocar la manzana basta con activar algunos de los elementos con los que se ha relacionado, y se jala desde allí hasta obtener el concepto completo. Este, vale decirlo, puede traerse desde cualquiera de los sentidos (el color, la forma, el sabor, el sonido, la textura).Se sabe que el hipocampo, que es una parte muy antigua de la corteza cerebral, está relacionado con los recuerdos nuevos, y que un evento importante para las personas crea relaciones temporales entre neuronas de la corteza cerebral. Por ejemplo: el rojo de la manzana se almacena en el área visual de la corteza, que está ubicada en la parte posterior; el sonido al morderla se aloja en el área auditiva; el olor, en la corteza olfativa, que es muy vieja (ubicada en la base del cerebro). Así cuando se habla de manzana, el hipocampo se encarga de poner en relación todas estas áreas para crear una imagen. Este hipocampo también se conecta con el sistema límbico, que recoge las emociones y las asociaciones espaciales; por ejemplo, una manzana puede relacionarse con la nostalgia que despierta el recuerdo de los pasteles de manzana de nuestra niñez. Viejos y memoriosos•.¸¸.•*•.♫♪.♥♥¸.•°`*.¸.* Con esto queda claro que no hay una zona en el cerebro donde se ubique la memoria, sino que tiene varias, de allí que se trate de una función muy compleja. La memoria se pierde por varias razones. La principal causa está relacionada con el estilo de vida acelerado, que impide que el cerebro capture la información de manera organizada. Por ejemplo, si no se está lo suficientemente atento, la posibilidad de olvidar el nombre de una persona que nos presentan es muy alta. También hay alteraciones orgánicas o funcionales del cerebro que, dependiendo del lugar en el que se presenten, pueden afectar más o menos la memoria de manera temporal o permanente. La posibilidad de sufrir problemas de memoria a los 65 años es, de acuerdo con la evidencia disponible, cercana al 5 por ciento; esta se duplica cada cinco años hasta llegar a un 50 por ciento. Es claro, entonces, que por lo menos la mitad de los mayores de 90 años pueden tener funciones cognitivas y memoria normales. Con lo que sabemos hasta ahora alcanza para desmitificar aquello de que la memoria se pierde inexorablemente con la edad. Cuándo no son normales los olvidos La Asociación Americana de Familiares con Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias publicó una lista de "signos de alarma" que pueden ser útiles para identificar tempranamente esta enfermedad. Según Carlos Cano, presentar algunos de ellos no implica que se tenga una demencia; no obstante, hay que consultar con el médico para determinar su verdadera importancia u origen. 1. Disminución de la memoria reciente, que afecta el desempeño en el trabajo Es normal olvidar a veces pagar una cuenta, el nombre de un compañero o un número de teléfono, que generalmente recordamos luego. Quienes tienen una demencia, como el mal de Alzheimer, pueden olvidar cosas con mayor frecuencia y no recordarlas de nuevo. Los afectados pueden preguntar lo mismo con frecuencia, bien sea porque no recuerdan la respuesta o porque simplemente son reiterativos. 2. Dificultades en el desempeño de tareas familiares Una persona que vive ocupada puede distraerse de vez en cuando y olvidar, por ejemplo, que dejó un pastel en el horno; pero las personas con demencias pueden olvidar preparar la comida, servirla o, con frecuencia, olvidar que la hicieron. 3.Problemas del lenguaje Aun cuando todos tenemos a veces dificultad para encontrar una palabra, logramos terminar la frase con otra similar. Una persona con Alzheimer olvida, con mucha frecuencia, palabras simples o las sustituye inadecuadamente, haciendo que la frase sea incomprensible. 4. Desorientación en tiempo y lugar Es normal olvidar por un momento el día de la semana o el lugar en el que se está; las personas con Alzheimer pueden llegar a perderse en su propia calle o en un lugar conocido; en otras palabras, puede ocurrir que no sepan dónde están, cómo llegaron allí o cómo regresar a casa. 5. Pobre o disminuida capacidad de juicio Una persona puede estar tan concentrada en una actividad que olvida, temporalmente, que los niños se están bañando, por ejemplo. Alguien con Alzheimer puede olvidar del todo que está cuidando a los niños e irse de visita. 6. Problemas con el pensamiento abstracto Es normal que una persona se confunda, momentáneamente, cuando hace un balance de sus finanzas, pero finalmente lo soluciona. Algunos afectados por Alzheimer pueden olvidar por completo para qué son los números, su valor o qué pueden hacer con ellos. 7. Extraviar las cosas A cualquiera se le puede extraviar la billetera o las llaves, que luego ubica tras reconstruir los hechos. Un afectado por Alzheimer puede dejar sus cosas en lugares inapropiados (la plancha en la nevera o un reloj en el tarro del azúcar) y no lograr evocar el lugar donde las guardó. 8. Cambio del ánimo o del comportamiento Todos podemos tener un mal día o estar tristes o de mal humor en algún momento. Algunos enfermos de Alzheimer, sin razón aparente, pueden sufrir cambios súbitos de ánimo y pasar, por ejemplo, de la calma al llanto o de la angustia a la calma en pocos minutos. 9. Cambios en la personalidad La personalidad se transforma con la edad y se afianzan rasgos del carácter, pero las personas con Alzheimer pueden cambiar drásticamente y tornarse extremadamente irritables, suspicaces o temerosas. 10. Disminución de la iniciativa Es normal cansarse del trabajo, de la casa o de las obligaciones sociales, pero la mayoría de la gente recupera la iniciativa. Las personas con mal de Alzheimer pueden llegar a ser muy pasivas y requieren que se les guíe e impulse para llevar a cabo sus actividades.(Dr Carlos Francisco Fernández-Asesor médico de EL TIEMPO-)Orientar...expandiendo Conciencias•.¸¸.•*•.♫♪.♥♥¸.•°`*.¸.*

viernes, 8 de junio de 2012

Tumo...

Tumo, basado en las técnicas del llamado yoga tibetano, es una enseñanza y una práctica especial de adaptación al frío y a la nieve merced a la reconstitución de las defensas naturales del ser humano.... Esta disciplina permite entonces extremar la resistencia al frío, a tal grado que se dice sus practicantes pueden permanecer desnudos durante períodos prolongados en ambientes con temperaturas bajo 0 ºC.En tibetano tu-mmo significa calor interior. Una explicación sucinta de esta disciplina es la siguiente: Consiste la misma en "generar", merced a la "visualización" (se suele imaginar una esfera luminosa y cálida en el interior del cuerpo, esfera imaginada como constituida por el prana que se aspira), calor desde el interior del cuerpo y saber distribuir tal calor interior (mediante "técnicas" precisas basadas en el ejercicio de la respiración, la relajación y la fijación de la atención en determinadas partes del cuerpo) de un modo armonioso para evitar la congelacion de partes del cuerpo....Orientar...expandiendo Conciencias

martes, 5 de junio de 2012

Tesoros de Orientar "Del Tao"~ ~ ~ ~ ~ ~

"El Tao que puede expresarse no es el Tao permanente... El nombre que puede nombrarse no es el Nombre permanente..." "El no-ser es principio del Cielo y de la Tierra; el ser, de los infinitos seres es madre. Por eso con el permanente no-ser se contempla la esencia escondida (del Tao); con el permanente ser se contemplan meros indicios del Tao. Estos dos (no-ser y ser) tienen el mismo origen aunque diferentes nombres; tanto al uno como al otro puedes llamarlos misterio. Misterio de los misterios llave de toda mudanza......." Orientar...expandiendo Conciencias~ ~ ~ ~ ~ ~