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sábado, 21 de marzo de 2015

LA ESPIRITUALIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN

En la historia de la humanidad el surgimiento de maestros espirituales parece ocurrir con una sorprendente regularidad: el Buda hacia el siglo V antes de Cristo, el propio Cristo en el año 1, Mahoma hacia el V d. de C., los cátaros en el 1000, los alquimistas en el 1500, y la suma de las tradiciones espirituales a partir del  2000.


Estos maestros entregaron un conocimiento vivo y guiaron en su iluminación a alguna cantidad de discípulos. Pero en ese momento, la fuerza que permite la iluminación directa de más personas parece agotarse, y los discípulos ya no logran elevar a más personas a su nivel.
Y en algún momento ocurre que la iluminación directa es reemplazada por una influencia masiva de ese conocimiento más elevado. La escuela espiritual se convierte en religión.
En el resurgimiento de las escuelas espirituales durante el siglo XX, primero vinieron los maestros, y formaron discípulos; y después -probablemente por la cantidad actual de seres humanos- en vez de crearse una religión, se ha buscado permear toda la cultura occidental.
Por ello los maestros se vincularon a las universidades y a los intelectuales, buscaron allí -y no entre los pescadores- a sus discípulos y presentaron la espiritualidad como un conocimiento, y no como una fe.
Así influenciaron a los exponentes más sensibles y abiertos de las ciencias, generando un nuevo conocimiento desde dentro de ellas, siendo lo más notorio una nueva física y una nueva biología, que están influyendo y transformando el racionalismo mecanicista, ofreciendo otro modelo del mundo y recuperando dimensiones más sutiles y superiores de la existencia.
Complementariamente, hubo una influencia muy especial en la ciencia que más puentes ofrecía con las escuelas espirituales, pues había por sí misma comenzado a subvertir el paradigma racional: la psicología. Ello generó una nueva corriente, la transpersonal, y también generó un conjunto de enfoques y disciplinas alternativas. Esto ha permitido una influencia en el campo de la salud.
Luego se generó una notoria influencia en el arte, donde hay expresiones que recogen contenidos de nuevo paradigma en todas sus disciplinas.
También en la religión, siendo visible por ejemplo la importante incorporación del eneagrama entre los jesuitas. E incluso ya se ha producido la influencia en ciertas corrientes políticas.
Hoy estamos en el momento de fortalecer la influencia cultural de este nuevo conocimiento o nuevo paradigma, darle su forma general y convertirlo en una fuerza de realización social.
Ahora corresponde preguntarnos, ¿cuál es el momento actual en este proceso de transición?
Por un lado ya no están los maestros originales y aunque quizás haya aún opciones para la iluminación directa de personas individuales, la influencia espiritual directa parece una vez más perder su fuerza y declinar.
Luego, pareciera que la tarea de los discípulos ya se realizó, pues desde la ciencia, la psicología, la salud, la religión, las artes y la política se ha creado un nuevo cuerpo de conocimiento que posibilita un nuevo modo de vivir, tanto en lo personal como en lo colectivo.
Hoy estamos entonces en el momento de fortalecer la influencia cultural de este nuevo conocimiento o nuevo paradigma, darle su forma general y convertirlo en una fuerza de realización social.
Pero, paralelamente, se abre el desafío de pensar en su continuidad, lo que se juega en el campo de la educación. Requerimos generar una influencia especial hacia este campo. Plantear una manera diferente de vivir el espacio educacional, un sentido diferente del aprendizaje y una misión diferente para el proceso educacional.

Se requiere hacer comprender que la crisis educacional no se resuelve por sus componentes financieros, de gestión, propiedad o control, pues la profundidad de las dificultades obedece a que el proceso formativo ya no responde a las nuevas necesidades espirituales del ser humano.
Pero hay otro aspecto importante del que debemos hacernos cargo. Parece haber un tercer momento involutivo que ocurre luego de que los maestros formaron discípulos y de que éstos dieron forma al nuevo paradigma, y es que la siguiente generación lo dogmatiza. Así ha pasado con las religiones y con la ciencia.
Entonces, quienes hemos reconocido en el nuevo paradigma una mirada superior al paradigma racional/mecanicista, y lo hemos hecho como un acto de comprensión propia y sin imposición, necesitamos con el máximo de nuestras fuerzas mantener vivo este momento no-dogmático del cambio. Porque cuando se dogmatice, éste ya no se podrá elevar más, buscará imponerse, y nos regirá tal cual por el siguiente ciclo de quinientos años.


Guía de desarrollo personal, escritor y Director del proyecto Iluminar la Educación, de Fundación Chile Inteligente.

..Y recuerda "Si tú No sonríes....Otros estarán riendo"!!!!
Orientar, Expandiendo Conciencias´¯) ¸.´¯)
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Las imágenes y fotos que ilustran la nota, las he encontrado  en la web. (Internet). Si alguna es tuya y deseas que la retire, házmelo saber y si la deseas compartir, estaré encantada de darte el crédito.
En Amor y Paz

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